RAIDLIGHT RESPONSIV 10L

Hace poco más de un mes que os hablaba de la nueva gama de mochilas Responsiv, la más avanzada tecnológicamente del fabricante francés Raidlight, y lo hacía con la pequeña de la familia, la Responsiv 3L, más orientada a entrenos y/o carreras “cortos” o en los que los requisitos mínimos no son muy exigentes.

Pero sin duda, la que ha de ser el caballo de batalla, a la que le va a tocar pelear con lo más selecto del mercado, va a ser a la RAIDLIGHT RESPONSIV 10L.

Raidlight Responsiv 10L

Si ya leíste el análisis de la Responsiv 3L verás que esta versión de 10 litros de capacidad conserva todo el ADN que Raidlight ha querido imprimir en esta serie, eso sí, retocando y adaptando a una capacidad mayor, no solamente de carga, si no también, lógicamente, de hidratación o de transporte de agua.

En esta línea, la configuración de mochila-chaleco sigue siendo básicamente la misma, de talle ceñido gracias a su sistema ajustable, con un diseño muy compacto, y con un peso ligero de tan solo 324 gramos en la talla L-XL con los 2 Eazy Flask de 600 ml que vienen de serie. Aprovecho para indicar que va por tallas: XS, S-M y L-XL.

El cuerpo o la estructura de la mochila (el chaleco en sí) es de una rejilla 3D, muy porosa, algo que le da una excelente transpirabilidad, y que tiene un ligero mullido, con lo que la sensación puesta es muy agradable, sobre todo teniendo en cuenta que la hemos de llevar bien pegada al cuerpo y, en muchas ocasiones, durante varias horas.

La RAIDLIGHT RESPONSIV 10L tiene un compartimento principal situado en la espalda, con gran volumen y dividido en 3 partes, quedando en medio un bolsillo grande envuelto en unas “paredes” impermeables en el que podemos guardar aquellas cosas que ocupan volumen y que, en principio, menos vamos a utilizar, como ropa de recambio (mallas, camiseta, calcetines), un cortavientos compactable, manta térmica, frontal (cuando ya no se necesita), etc.

Hay que tener en cuenta que estos bolsillos no llevan ningún tipo de cierre, si no que lleva un elástico, por lo que la estanqueidad no está garantizada, así que la recomendación, siendo previsor, es de guardar las cosas dentro de bolsas por lo que pudiera pasar.

En el separador más próximo a la espalda podemos colocar una bolsa de hidratación, teniendo en cuenta que es capa más cercana a la espalda y por tanto va a haber una transferencia térmica, osea que el agua aguantará poco rato fresquita.

El más exterior de todos es un bolsillo central, no a todo el ancho de la mochila, pero igualmente profundo, en el que poder guardar más cosas.

Finalmente en el exterior lleva tres bolsillos abiertos, de tejido elástico en los que la propia compresión, mantiene estable el contenido.

A todos los compartimentos traseros no se tiene acceso con la mochila puesta, o al menos yo no he podido, igual alguno practica el contorsionismo y puede, pero para acceder a lo que guardemos en la parte de la espalda hay que quitarse la mochila.

Habrá para quien esto será un handicap y será algo muy importante, y otros usuarios lo relativizarán más y lo verán como algo secundario que queda compensado por lo cómodas que son estas mochilas (este es mi caso). Eso ya es decisión de cada uno de vosotros.

En la parte inferior delantera de los tirantes tiene un bolsillo a cada lado con tejido elástico en el que llevar aquello que nos interese tener a mano como geles, barritas o el móvil.

Los alojamientos para los botes blandos Eazy Flask de 600 ml cada uno situados en los tirantes del chaleco permiten acomodar tanto éstos, como botes rígidos o botellas de agua, aunque lo prácticos que son con el tubo extra que prolonga la pipeta más hacia arriba, haciendo que sea muy fácil beber sin tener que sacar el bote de su alojamiento. Dentro no se mueven por más guerra que le se le de o aunque estos empiecen a estar medio vacíos, porque el tejido es elástico y los mantiene siempre sujetos. De todas formas, para ayudarnos, hay disponibles unas tiras por las que pasar la pipeta.

Una de las peculiaridades de toda la gama Responsiv es que utilizan un sistema de cables (tipo BOA Closure) para conseguir un ajuste micrométrico y personalizado.

Este sistema lo encontramos a ambos costados y está formado por una “rueda” que tensa los cables que dan más o menos holgura al tirante del chaleco-mochila consiguiendo así que nos quede más o menos pegado al cuerpo. Esto da mucho juego, permitiendo amoldar el ajuste según nuestro gusto o si llevamos más o menos ropa.

El ajuste que se consigue es, con diferencia, lo mejor o de lo mejor del mercado, no se mueve, no se desliza y todo con el máximo confort para el usuario.

Raidlight Responsiv 10L

En la parte delantera tiene dos correas elásticas que unen ambos tirantes en la zona pectoral para que la mochila tenga más estabilidad. La cinta utilizada tiene 2 centímetros de ancho y es de un material suave y agradable al tacto. En la tira superior tiene un clip con un silbato de emergencia para tenerlo siempre a mano, si llegara a ser necesario.

Para finalizar, al igual que ya lo hacía su hermana pequeña, la Responsiv 10L tiene un sistema de correas que permite transportar bastones tanto en la parte de la espalda como en la parte delantera para tenerlos más accesibles.

Como en toda la gama, el diseño ha tenido en cuenta el uso de bastones por parte del usuario e incorpora dos sistemas diferentes, uno para llevarlos en la espalda, en el que los bastones van posicionados verticalmente y otro para llevarlos en la parte frontal, en el que los bastones se transportan horizontalmente sujetos por unos elásticos que, dicho sea de paso, los mantienen bien sujetos y no se mueven lo más mínimo.

CONCLUSIONES

La RAIDLIGHT RESPONSIV 10L va a ser una dura contrincante y una mochila muy a tener en cuenta a la hora de hacer una elección para quienes quieran una mochila ligera para larga distancia, maratones de montaña o ultras, en la que llevar lo necesario ya sea con material obligatorio o sin él, aunque también es lo suficientemente versátil para usarla en distancias más cortas y con menos carga. Todo ello con unos materiales de gran calidad y unos acabados exquisitos.

Lo más destacable, y vuelvo a incidir en ello, es su gran comodidad y estabilidad que podemos personalizarnos gracias a su sistema de ajuste micrométrico que es excelente y gracias a él llevamos la mochila siempre pegada al cuerpo hasta dar la sensación de no llevar nada.

Además permite transportar gran cantidad de líquido si a los 1,2 litros que dan de sí los botes flexibles le añadimos una bolsa de hidratación.

Hay que destacar también su versatilidad ya que permite llevarla medio vacía como cargarla hasta los topes con la misma sensación de confort, ajuste y sujeción al cuerpo, independientemente del trote que le demos.

Puede comprarse en Raidlight y tiendas especializadas. Tiene un precio de 159,95 €, está disponible en 3 tallas y dos colores diferentes.

Raidlight Responsiv 10L

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