RIÑONERA TRAIL SCOTT

Una cosa de la que parece ser que todo el mundo está más que concienciado es el hecho o la necesidad de hidratarse cuando se practica deporte. Si a ello le añadimos las altas temperaturas que tenemos que aguantar en los meses de verano, esta necesidad se hace de obligado cumplimiento y por suerte cada vez tenemos un abanico más amplio con diferentes posibilidades para elegir según nuestras necesidades. Gracias a ello hemos pasado del clásico portabidones que hace unos años llevábamos pegado a los riñones, a una cantidad de mochilas, riñoneras e incluso guantes, en los que llevar bolsas, bidones y los más novedosos soft flask o bidones flexibles.

Una propuesta que me pareció interesante por su tamaño reducido y el uso de estos bidones flexibles es la RIÑONERA TRAIL SCOTT.

Scott Trail

Se trata de un cinturón/riñonera que viene acompañado con dos soft flask de 250 cc cada uno, por lo que tenemos una capacidad total de medio litro para transportar agua, bebida isotónica, energética o cerveza. Los bidones flexibles es una opción que personalmente me gusta mucho porque son maleables, lo que permite que se adapten al hueco que tengamos y, ocupan poco espacio puesto que a medida que vamos bebiendo también succionamos el aire interior por lo que cuando se vacían quedan reducidos a prácticamente nada. Además hay que añadir que permiten un “repostaje” rápido y fácil en cualquier fuente que encontremos por el camino o avituallamiento de carrera.

Los bidones van alojados en unos bolsillos de rejilla que en la parte superior tienen un cordón elástico con cierre tanka orientado hacia el exterior para darle sujeción al soft flask.

Scott Trail

El espacio es bastante o muy justo cuando el bidón flexible está lleno, tanto  que cuesta que quede introducido con garantías de que no va a salir despedido a la primeras de cambio (sobretodo si se llenan los otros dos bolsillos), pero tras beber un primer sorbo y perder volumen ya entra mejor.

Scott Trail

De todas formas y para que conste, ya os informo que he perdido uno. Tanto el acceso, como la operación de extraer el bidón, como la de volverlo a poner en su sitio de forma segura, es bastante complicado en general por la situación tan atrasada como por el poco espacio de que se dispone, así que, aunque se puede hacer en marcha la “operación” no se hace de forma fluida.

Adicionalmente dispone de dos bolsillos con cierre de cremallera, que son lo suficientemente espaciosos como para llevar lo imprescindible como varios geles, carnet, monedas y/o las llaves. Para el móvil hoy que están de moda las pantallas grandes, es un poco más justito y más si lo tenéis protegido con una carcasa protectora de silicona (por ejemplo). En mi caso, un Samsung Galaxy S4 (pantalla de 5″), sin la protectora…. cabe, y con la carcasa protectora, cabe también, pero hay que apretar y cuesta bastante, más que nada porque el bolsillo tiene una forma “triangular” y una de las esquinas del móvil es la que apenas queda tapada y hay que apretar bien.

Scott Trail

La parte posterior a los bolsillos tiene un tejido 3D más acolchado y poroso para que ventile ya que ha de estar en contacto con la zona lumbar. El conjunto tiene un tamaño pequeño, que es una de las cosas que también me ha gustado, ya que puedes llevar líquidos sin tener que recurrir a gadgets muy aparatosos.

Scott Trail

No le faltan detalles reflectantes para cuando se corre con poca luz y para la sujeción tiene una cinta que engancha o tiene el cierre en el extremo izquierdo de lo que es la riñonera con lo que queda por encima del acolchado y no molesta, aunque todo hay que decirlo, es un poco aparatoso para cerrarlo ya que hay que cruzar y estirar todo el brazo derecho para la unión.

Scott Trail

Una vez puesta el ajuste puede personalizarse ya que la cinta corre bien y se consigue la medida ajustada al contorno de cada uno.

Scott Trail

La sujeción es buena y aguanta bastante bien. Cuando vas muy sudado puede resbalar un pelín, pero nada fuera de lo normal en este tipo de cinturones. Lo bueno que tiene es la ligereza, el tamaño pequeño y la estabilidad ya que tampoco transmite rebote cuando corres con ella. Se echa en falta una cinta acolchada para evitar posibles problemas de rozaduras sobretodo  si se va a hacer un uso prolongado de ella, aunque lo más recomendable es para usos de entre 1 y 1,5 horas si no se tiene la posibilidad de rellenar el contenido de los soft flask durante el trayecto.

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